Seguir a @EspacioGlobalEd Educación Comparada y Global: Artículos 2001 17 de mayo de 2012

domingo, 20 de mayo de 2012

Artículos 2001 17 de mayo de 2012


        
      

           
      Sastun


         


      




         Alexander López


En Sastun (1994) la Doctora Rosita Arvigo relata su encuentro con el famoso curandero maya Don Eligio. El conocimiento transmitido por la sabiduría popular era el tesoro que Rosita anhelaba encontrar. Sentía una atracción definitiva  por las plantas y por el efecto reparador que tiene el entorno vegetal en la vida de las personas.

Llegar a Belice significó cumplir un sueño, pero las inclemencias de la selva la expusieron a decepciones e incluso a sentimientos trágicos. En medio de la contrariedad ocurrió el milagro de su encuentro con Don Eligio y su sabiduría maya, concebida como algo humano y divino al mismo tiempo.

Más tarde, cuando Rosita creía que su aventura terminaba, que no tendría los recursos para continuar,  ocurrió otro milagro: la ciencia formal vino al auxilio. La presencia oportuna de un director del Jardín Botánico de Nueva York, dispuso el vínculo entre la investigación científica y el acervo tradicional y desconocido.  Empezó una relación en la cual la ciencia académica aprendió mucho de la ciencia popular.  El conocimiento de los mayas, elemental y decisivo,  es un aliento ante grandes desafíos como el cáncer, el HIV y otras endemias desoladoras. Una enseñanza que ayuda a calibrar las corrientes enigmáticas de nuestro mundo, tan intenso y tan extenso al mismo tiempo.

Con Don Eligio Rosita conoció el legado de los Espíritus mayas y obtuvo   en un sueño su Sastun para ejercer  el antiguo oficio de sanación. Al contarle al viejo lo ocurrido, este se mostró impresionado e interesado en conocer los detalles: “Te dije que ellos son amigos. Ahora puedes hacer este trabajo con su ayuda y protección. No estamos solos”.  

Este libro nos enseña a valorar y preservar la selva tropical y el conocimiento de sanación. Lo podemos hacer desde donde estemos, si somos capaces de revivir esos parajes exuberantes donde desaparecen las diferencias entre el objeto real y el objeto imaginado por nosotros mismos.

Sastun, por cierto, es el tótem o ícono que simboliza el ejercicio de la sanación por encargo de las entidades espirituales. Todo sanador debe tener uno. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario