Me quito el sombrero
Alexander López
@lopezalexucv
La forma como se ha realizado este proceso electoral es un
factor que tomo en cuenta a la hora de ponderar mi decisión. Lo primero que observo es que el
país va a elegir una forma de vida. Es decir, estamos conscientes de que en
Venezuela se están poniendo a prueba muchos aspectos de nuestra cultura cívica;
sabemos que los resultados tendrán un impacto en lo personal y en lo familiar. Percibimos
que vienen cambios que nos afectarán ya sea que vivamos en un barrio o en una
urbanización, en el campo o en la ciudad; ya sea que trabajemos en una fábrica,
en una universidad, en una empresa pública o privada, o si estamos desempleados.
El otro rasgo es que la campaña ha sido
muy fuerte, muy desigual, y se han asomado
situaciones peligrosas como la guerra sucia, las descalificaciones y la
violencia que seguramente buscaban disimular la importancia de este giro
histórico.
Henrique Capriles fue el centro de muchas de esas amenazas y
descalificaciones, fue atacado verbalmente de la manera más descarada, se le
intentó ofender en su condición personal y familiar. Su actividad como
candidato fue obstaculizada de una forma
muy temeraria, lo que ha podido provocar incidentes muy graves. La guerra
sucia, los saltos de talanquera y la intimidación se hicieron presentes; se
temía por una escalada de estas
prácticas malsanas.
La línea de Capriles no cambió. Su relación directa con la
gente y su lenguaje mesurado marcaron un
camino que a mí al principio no me parecía conveniente. ¿Cómo responder tan
cívicamente a quienes utilizan métodos groseros? Sin embargo, esa forma de convencer en base a
argumentos sencillos captó el interés de millones de personas que con su
entusiasmo reafirmaron el civismo. De esta manera Capriles y los ciudadanos ya han dado una primera e
importante lección.
Por lo dicho anteriormente, sin más preámbulos, me quito el
sombrero, como expresión de respeto
hacia el candidato y los electores. Se lo han ganado por dar esa oportunidad
decisiva a la comunicación y a la entereza.